
Cauquenes
Historia
Las riberas del Biobío y sus aguas acogen a diferentes protagonistas de la carpintería. Artesanos viajeros, que transportan su oficio y saber desde diferentes latitudes, aportando técnicas y procederes que se materializan en nuevos lugares, en nuevas embarcaciones. Lucién Bourquier, artesano, carpintero y marino derivó en los 80 desde el entorno campestre en de Francia, descubrinmdo la madera y el mar. Hasta anclar en las costas de Chile décadas después.
Microdocumentales
Taller de Lucien Burquier
En la Francia de los 60 Lucien Burquier trabajaba la tierra, soñando con el mar. Su historia no comienza en un astillero, sino con una mentira piadosa dicha para impresionar a una chica. Cuando le preguntó por su profesión, no tuvo el valor de decir “agricultor” y respondió: “escultor”. Para no quedar en evidencia, talló una figura en un tronco. Y descubrió la madera. Después, hizo realidad otro sueño: construyó su primer velero, totalmente en madera, para luego dar la vuelta al mundo hasta atracar en Talcahuano en 1986. Se enamoró de una penquista, se casó y, luego, se radicó en 1992 en Cauquenes. Allí estableció su taller, donde combinaba la construcción de embarcaciones con un arte único en madera, creando muebles y esculturas de fauna marina. No usa ensambles mecánicos y clavos sino la técnica de la madera laminada encolada, tradicional de la carpintería naval. Trabajó lingue, laurel y pino, bajo programas de manejo forestal responsable, formando a muchos en el oficio.





